Contrato 360
Un contrato 360 es un acuerdo discográfico en el que el sello participa no solo de los ingresos por grabaciones, sino también de otras fuentes de ingresos del artista —directos, merchandising, patrocinios o sincronización— a cambio, normalmente, de mayor inversión en el desarrollo de su carrera. Se diferencia de un contrato discográfico tradicional, en el que el sello solo participa de los ingresos derivados de la explotación de las grabaciones.