Un juez entierra definitivamente la demanda que acusaba a Spotify de ignorar los bots que inflaban las reproducciones de Drake
La jueza federal Josephine Staton rechaza con prejuicio la demanda colectiva del rapero RBX, que sostenía que Spotify miraba hacia otro lado ante el fraude de reproducciones artificiales de grandes artistas. El caso queda cerrado para siempre.
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La demanda colectiva que acusaba a Spotify de permitir miles de millones de reproducciones falsas generadas por bots en canciones de Drake y de otras grandes estrellas ha sido desestimada de nuevo por una jueza federal y, en esta ocasión, de forma definitiva. El litigio queda así cerrado de manera permanente, sin posibilidad de volver a presentarse.
El caso lo había impulsado el año pasado el rapero RBX, nombre artístico de Eric Collins, que sostuvo que la plataforma de streaming musical miraba hacia otro lado ante el fraude de reproducciones protagonizado por artistas de primer nivel. Según su planteamiento, esa tolerancia privaba a decenas de miles de creadores de unos ingresos por derechos de autor justos.
Un recorrido judicial de dos intentos
La demanda ya había sido rechazada a comienzos de este año al considerarse demasiado imprecisa como para seguir adelante, pero el tribunal concedió a RBX una oportunidad para corregir los defectos de su acusación. Ese margen no sirvió de nada: el lunes 26 de octubre, la jueza Josephine Staton desestimó la demanda con prejuicio, lo que significa que la vía judicial está agotada para siempre.
“Aparte de afirmaciones concluyentes sobre que Spotify mira hacia otro lado ante el streaming artificial de canciones de artistas populares como Drake, la demanda no contiene ninguna otra alegación sobre cómo Spotify aplica de forma selectiva sus políticas contra el streaming artificial.” — Josephine Staton, jueza federal, en su resolución
La resolución fue obtenida y adelantada por Billboard. En ella, la magistrada sostiene que el demandante no llegó a describir ninguna conducta legalmente reprochable por parte de la compañía.
El fraude de reproducciones, un problema de fondo
El fraude de streaming —el uso de medios ilícitos para inflar el recuento de escuchas de una canción— es un problema enquistado en el negocio musical desde hace años y que se ha agravado con el auge de la inteligencia artificial. Como los derechos de autor de los servicios digitales se reparten entre los titulares a partir de un pastel finito, esas cifras falsas detraen ingresos que corresponderían a escuchas legítimas.
El argumento de la plataforma
Spotify ha defendido que dedica una inversión elevada a sistemas capaces de detectar, retirar y penalizar las reproducciones falsas, hasta el punto de contar con un sistema que describe como el mejor de su categoría. La compañía ya había subrayado anteriormente que, cuando en 2024 se imputó a un hombre de Carolina del Norte el robo de 8 millones de dólares mediante una trama de bots de streaming impulsada por inteligencia artificial, solo 60.000 dólares de esa cantidad habrían procedido de Spotify.
En noviembre de 2025, los abogados de RBX calificaron las políticas de la plataforma contra las escuchas falsas como un simple maquillaje y afirmaron que la empresa prefería no hacer nada, porque los bots favorecen sus propios resultados económicos.
Drake, en el centro de la acusación
Aunque Drake no figuraba como demandado, la demanda lo señalaba de forma reiterada como ejemplo del problema de fondo. Sus letrados llegaron a afirmar que se habían generado miles de millones de reproducciones fraudulentas en torno a las canciones del artista más escuchado de todos los tiempos, Aubrey Drake Graham, nombre real del músico.
Ni deber de protección ni engaño
La jueza rechazó la vía de la negligencia al concluir que la compañía no tenía un deber especial de proteger al demandante frente a los bots. Su razonamiento fue que, por mucha diferencia de poder entre el artista y la plataforma, esa desigualdad no convierte la relación en un vínculo de tutela por parte de Spotify hacia RBX.
Tampoco prosperaron las alegaciones presentadas al amparo de la Ley de Competencia Desleal de California: el tribunal consideró que la empresa no formuló declaraciones engañosas sobre sus políticas contra los bots ni las aplicó de manera injusta en perjuicio del rapero. Spotify, por su parte, declinó hacer comentarios sobre esta información.
La desestimación con prejuicio impide a RBX volver a llevar el mismo caso a los tribunales, de modo que la demanda no puede resucitarse con una nueva redacción.