Trueno: «España tiene el público más caliente de Europa»
El rapero argentino repasa 'Turr4zo' horas antes de actuar en el Movistar Arena de Madrid, recuerda el salto de 400 espectadores en La Riviera a los 17.000 del año pasado y explica la lección que le dejó Pity Álvarez.
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Trueno atraviesa la gira de presentación de 'Turr4zo', su cuarto álbum, editado el pasado abril con una intención clara: colocar la identidad sonora argentina en el centro. Para conseguirlo echó mano de samples de canciones tradicionales del país y se rodeó de nombres consagrados como Andrés Calamaro y Pity Álvarez. La conversación llega después de sus conciertos en Barcelona y Tenerife y apenas unas horas antes de su cita en el Movistar Arena de Madrid, este 21 de octubre.
De 400 personas en La Riviera a 17.000 en el Movistar Arena
El trayecto hasta ese pabellón no fue rápido. En su primera actuación madrileña reunió a 400 espectadores en La Riviera; el año pasado, en el mismo recinto que ahora vuelve a ocupar, congregó a 17.000. Aquel salto le llevó a pedirle a su equipo una repetición inmediata, y el espectáculo de esta nueva etapa se ha armado, según explica, con la potencia que exige una arena: «Quiero que llegue el día».
“Me acuerdo de hacer mi primer show en Madrid en La Riviera con 400 personas. Estar el año pasado en el Movistar Arena con 17.000 fue una locura y le dije a mi equipo que teníamos que repetir.” — Trueno
La expectativa no es solo técnica. El argentino describe la fecha como un momento muy deseado y sitúa al público español en lo más alto de su mapa europeo, convencido de que aquí la respuesta de la gente es la más intensa del continente: «España tiene el público más caliente de Europa», resume.
El consejo de Pity Álvarez
Entre los episodios que guarda del proceso de 'Turr4zo', elige una conversación con Pity Álvarez, a quien define como un sabio de la vida. De aquel encuentro salió una reflexión sobre dónde va a sonar realmente la música y qué condiciones técnicas importan de verdad, más allá de los estudios.
“Vos sabés que a esta altura de tu vida solo necesitás un sintetizador, una computadora, unos altavoces buenos y unos altavoces malos. Y los altavoces malos tienen que sonar mejor porque toda la gente del pueblo los escucha en parlantes malos.” — Pity Álvarez, en palabras recordadas por Trueno
Esa idea ordena su manera de mezclar: le preocupa que las canciones funcionen en un móvil y en un altavoz corriente, que es donde calcula que las va a escuchar la mayoría del público. La colaboración entre ambos, 'Pity in the sky', es precisamente la que cierra el disco. Según cuenta, Álvarez improvisó sobre la marcha pasajes muy valiosos, hablándole a él pero también hablándose a sí mismo, y ahí estaba la fuerza del tema. El resultado le llevó a asumir que él allí sobraba y a concluir que no hacía falta estribillo ni nada más.
Hacer algo nuevo, no algo mejor
Lejos de vivirlo como una carga, el aumento de público y de responsabilidad lo interpreta como combustible. Disfruta de la rutina del artista —girar y estar pendiente del siguiente disco— y la compara con el día a día de un futbolista que acude a entrenar: es lo que le despierta y le levanta cada mañana. Su ambición, aclara, no apunta a hacer las cosas mejor sino a hacerlas distintas, porque lo de «mejor» le parece relativo: hay quien prefiere una canción y quien prefiere otra. El objetivo es empujar la producción, la letra, el mensaje o el concepto hacia un territorio que aún no ha pisado y no repetirse.
¿Y no teme quedarse sin historias que contar?
Reconoce que ese vértigo apareció tras su primer disco, cuando sintió que ya lo había expresado todo y se preguntó qué vendría después; lo describe como quedarse desnudo después de entregar un trabajo. Su conclusión es que hay que vivir para poder escribir: acumular experiencias buenas y malas y evitar una existencia encajonada entre la casa, el hotel y el escenario, porque de ahí no sale material.
Sobre los premios, el argentino acumula varios Latin GRAMMY y recurre al fútbol para explicar qué significan: una academia que te dice que lo estás haciendo bien, algo comparable a levantar un Balón de Oro. Recuerda que ya lo sintió con los Premios Gardel, al ver reconocidos a tantos músicos de su país, y celebra que el rap haya llegado también a esos espacios y que hoy moleste allí con presencia propia.
Su lectura del género no se queda en lo musical: subraya que el rap es soul, funky y, en definitiva, música negra, y que eso pesa en cómo se ha recibido. En Latinoamérica costó incorporarlo a la sociedad porque mucha gente lo asociaba a Estados Unidos, y en España, dice, ocurrió algo parecido: fue difícil implantarlo en países que no nacieron con el hip hop. Como señal de ese cambio menciona la categoría de canción de rap del año en los Latin GRAMMY, donde compite Kase O, y muestra su deseo de que gane él o Lil Supa.
Lealtad antes que amor
Preguntado por la enseñanza más valiosa del amor, Trueno desplaza la respuesta hacia la lealtad. Se define como alguien que lo da todo por su círculo y que, por ser tan cerrado, ha tenido que replantearse vínculos cuando se ha topado con personas que no estaban a esa altura. Eso le ha hecho valorar más a los amigos que siguen ahí, a la familia y a la pareja, y le confirma que sus valores de fondo se mantienen firmes aunque hacia fuera pueda parecer otra cosa.
“Para mí la lealtad es hasta más importante que el amor porque uno tiene que ser leal hasta con la gente que se lleva mal.” — Trueno
Qué significa para España
El propio recorrido del artista mide el peso del mercado español: de las 400 personas de La Riviera al lleno de 17.000 en el Movistar Arena, un recinto que vuelve a ocupar este 21 de octubre, con la gira ya pasado por Barcelona y Tenerife. A eso suma su valoración del público local como el más caliente de Europa y su análisis de la aceptación del hip hop en el país, donde, según su experiencia, costó introducirlo en la sociedad igual que en otros territorios que no nacieron con el género. En ese mapa de reconocimiento sitúa también la nominación de Kase O en los Latin GRAMMY.