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Industria Musical Pro
Resultados trimestrales

Spotify se convierte en agente: Söderström defiende ante los analistas la apuesta por la IA

Los co-CEO de Spotify, Gustav Söderström y Alex Norström, dedicaron buena parte de la llamada de resultados a explicar su estrategia de agentes inteligentes y a responder a quienes temen que la compañía acabe siendo un simple proveedor de servicios para Meta, OpenAI o Anthropic.

Redacción Industria Musical Pro 5 min de lectura

Este artículo se ha redactado con asistencia de inteligencia artificial y ha sido revisado por la redacción antes de su publicación. Cómo usamos la IA.

Fuente: musically.com
Spotify se convierte en agente: Söderström defiende ante los analistas la apuesta por la IA

La eclosión de asistentes personales ha entrado de lleno en la conversación de la industria, y Spotify no quiere mirar desde la barrera. Sus dos consejeros delegados, Gustav Söderström y Alex Norström, emplearon una parte notable de la llamada de resultados trimestral celebrada este martes para explicar cómo encajan los agentes inteligentes en el negocio de la compañía y qué papel pretende jugar en ese terreno.

El directivo recuperó su propio mensaje de la presentación de resultados del cuarto trimestre, celebrada en febrero, cuando habló de levantar la que definió como primera plataforma de medios realmente agéntica e inteligente. Reconoció que en aquel momento la idea podía sonar vaga, pero sostuvo que ahora empieza a entenderse mejor.

“Lo que queríamos decir es un servicio de medios inteligente encapsulado como un agente, ya lo uses directamente a través de nuestra aplicación o mediante otro agente. Spotify es ahora un agente al que no solo puedes hacer clic dentro de nuestra app, sino al que puedes hablarle, plantearle preguntas y darle instrucciones.” — Gustav Söderström, co-CEO de Spotify

La apuesta: muchos agentes y una sola plataforma de contenido

La tesis que defendió ante los analistas es que los consumidores van a convivir con múltiples agentes y que, en ese escenario, Spotify aspira a ser la mejor plataforma de medios para contenido licenciado, tanto dentro de cada uno de esos asistentes como entre ellos. Una idea que, en la práctica, supone que el servicio pueda invocarse desde fuera de su propia aplicación.

  • Meta, con su agente Muse
  • OpenAI, con Dots
  • Anthropic, con Claude Duet

Ese contexto de competencia explica varias de las preguntas recibidas. Los analistas quisieron saber si semejante apertura condena a Spotify a quedarse como proveedor de infraestructura mientras las tecnológicas que dominan los asistentes se quedan con el cliente y con los datos.

La escucha no se muda de casa

Söderström fue tajante al respecto: la escucha no se desplaza a ninguna otra parte, sino que sigue produciéndose a través de Spotify, y la música no se envía a ninguno de esos agentes. El directivo situó el movimiento en la misma lógica que llevó a la compañía a estar presente en altavoces conectados, una decisión que, según recordó, se tradujo en un motor de crecimiento y explica su presencia actual en tantos dispositivos.

“No estamos enviando los datos a estos socios. Son ellos los que nos preguntan por algo.” — Gustav Söderström

En esa misma línea, explicó que la empresa se ha reconstruido internamente como agente para que a otros asistentes les resulte sencillo integrarla y puedan conversar entre sí, de agente a agente. También reivindicó la ventaja de haberse movido antes: mientras otras compañías tratan de dilucidar qué hacer y muchas optan por retirarse, Spotify ha decidido implicarse y participar del crecimiento en lugar de contemplarlo desde un lado.

El valor del contexto

Según Söderström, cuando alguien genera contenido de Spotify a través de agentes de terceros que aportan su contexto personal, el servicio gana valor. Lo describió como un viento de cola para la compañía.

La duda del analista: ¿riesgo de fugas por los agentes?

Rich Greenfield, de LightShed Partners, puso el foco en el flanco más incómodo. Si asistentes como Muse e Instinct pasan a ocupar la interfaz, podrían comparar precios de suscripción, cambiar de servicio sin fricción o dar de baja los que no se utilizan. Su pregunta fue directa: si el agente es quien mantiene la relación con el usuario, ¿qué impide que Spotify se convierta en una tubería de servicios intercambiable y hasta qué punto las bajas provocadas por los agentes son un riesgo real?

“Nunca vamos a apostar a que olvides tu suscripción. Nunca vamos a apostar por el olvido ni por intentar engañarte. En esa lista de cosas de las que te das de baja, Spotify va a ser lo último de lo que te des de baja.” — Gustav Söderström, en respuesta a Rich Greenfield

El razonamiento del co-CEO es que el servicio no ha construido su negocio sobre suscripciones inactivas, de modo que ese tipo de cancelación masiva que anticipan algunos analistas no le golpearía igual que a otros productos de suscripción.

Y añadió el reverso de la moneda: a su juicio, los agentes también pueden operar en sentido contrario, empujando al usuario a contratar el mejor servicio de música y el mejor de pódcasts y ayudándole a comprobar que Spotify es, en realidad, una opción más ventajosa.

“Creo que lo contrario también puede ser cierto: estos agentes van a ayudarte a suscribirte al mejor servicio de música y al mejor servicio de pódcast, y a entender que Spotify es de hecho una mejor oferta.” — Gustav Söderström