Spotify amplía su recompra de acciones a 2.200 M$
La plataforma eleva su programa de recompra con 1.500 millones de dólares adicionales, hasta una autorización total de unos 2.223 millones, en plena racha de récords de suscriptores e ingresos.
Este artículo se ha redactado con asistencia de inteligencia artificial y ha sido revisado por la redacción antes de su publicación. Cómo usamos la IA.
Spotify ha decidido dar más músculo a su programa de recompra de acciones. El consejo de administración ha aprobado una ampliación de 1.500 millones de dólares, lo que deja la autorización total en aproximadamente 2.223 millones de dólares si se suman los 723 millones que todavía quedaban disponibles del programa anterior. El movimiento llega en un momento dulce para la compañía, con resultados que no dejan de batir marcas en el streaming musical.
La propia empresa explicó que el programa continuará activo mientras se mantenga la autorización que los accionistas han concedido al consejo para recomprar títulos ordinarios, incluida su renovación. El calendario y el número de acciones que finalmente se adquieran dependerán de aspectos como el precio, la evolución del negocio y del mercado o las oportunidades de inversión alternativas. Las recompras podrán ejecutarse de forma periódica y a través de distintos métodos, como compras en mercado abierto, siempre dentro de las normas de la SEC estadounidense.
Este anuncio no obliga a Spotify a comprar un número concreto de acciones. La compañía puede suspender o interrumpir el plan en cualquier momento. La recompra de títulos es una vía habitual para devolver capital a los accionistas y suele leerse como una señal de confianza de la dirección en la solidez financiera y en las perspectivas futuras del negocio.
Una historia que arranca en 2021
No es la primera vez que Spotify recurre a esta herramienta. El primer programa de recompra se puso en marcha en 2021, cuando el consejo autorizó la adquisición de hasta 1.000 millones de dólares en acciones ordinarias tras el visto bueno de la junta de accionistas. En julio de 2025, esa cifra recibió un refuerzo de otros 1.000 millones. La nueva ampliación confirma la apuesta de la plataforma por retribuir al accionista en un contexto de cuentas saneadas.
Los números del segundo trimestre de 2026 explican ese optimismo. Spotify sumó 7 millones de suscriptores Premium y alcanzó los 300 millones de usuarios de pago, mientras que los usuarios activos mensuales se sitúan en 777 millones en 184 mercados. La facturación total del trimestre fue de 4.777 millones de euros, unos 5.560 millones de dólares, lo que supone un 14% más que en el mismo periodo del año anterior. El beneficio operativo alcanzó los 655 millones de euros.
También mejoró el ingreso medio por usuario Premium, que se situó en 4,89 euros, un 7,4% más a tipo de cambio constante. Spotify cerró el trimestre con 9.400 millones de euros en caja e inversiones a corto plazo, un colchón que respalda la decisión de ampliar la recompra.
“El programa seguirá vigente mientras se mantenga en vigor la autorización de los accionistas al consejo para recomprar acciones ordinarias, incluida su renovación.” — Spotify
Universal Music también mueve ficha
Spotify no es la única gran compañía del sector que ha recurrido a la recompra. Universal Music Group estrenó su primer programa en marzo, con 500 millones de euros, y en abril dobló esa autorización hasta los 1.000 millones. En junio destinó 250 millones a recomprar acciones directamente al fondo Pershing Square de Bill Ackman, que salió del capital después de que su oferta de compra de 64.000 millones de dólares fuera rechazada. En julio completó el programa original con 499,2 millones gastados y en agosto arrancó un tramo adicional de 250 millones.
Universal también ha movido ficha con su participación en Spotify. En abril confirmó que vendería la mitad de su posición en la plataforma, una operación con la que esperaba ingresar en torno a 1.400 millones de dólares. Según su informe anual de 2025, la discográfica poseía a cierre de ese año casi 6,5 millones de acciones de Spotify, equivalentes a un 3,10% del capital.
El conjunto de movimientos dibuja una tendencia de fondo: las grandes empresas del negocio musical, tras años de fuerte crecimiento impulsado por el streaming, han entrado en una fase de madurez financiera en la que priorizan la retribución al accionista. Que Spotify amplíe su autorización hasta los 2.200 millones de dólares mientras encadena récords de suscriptores e ingresos manda una señal clara a los mercados sobre la confianza de la dirección en la generación de caja.
La incógnita, como siempre en el streaming, es hasta cuándo podrá mantenerse ese ritmo de crecimiento sin que la subida de precios y la saturación de los mercados maduros terminen pesando en las cifras.