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Industria Musical Pro
Derechos de autor

Reservoir lleva a Suno y Anthropic a los tribunales por copiar a Madonna y Johnny Cash para entrenar sus modelos

La editorial independiente presenta dos demandas federales contra los dos laboratorios de IA y sostiene que sus plataformas se diseñaron para sustituir a los artistas originales. Anthropic rechaza las acusaciones; Suno no ha querido pronunciarse.

Redacción Industria Musical Pro 5 min de lectura

Este artículo se ha redactado con asistencia de inteligencia artificial y ha sido revisado por la redacción antes de su publicación. Cómo usamos la IA.

Reservoir lleva a Suno y Anthropic a los tribunales por copiar a Madonna y Johnny Cash para entrenar sus modelos

Reservoir se suma a la oleada de litigios contra la inteligencia artificial generativa aplicada a la música. La editorial independiente ha presentado dos demandas ante tribunales federales, ambas fechadas el miércoles 21 de octubre, en las que acusa a Suno y a Anthropic de vulnerar sus derechos de autor para construir y entrenar sus respectivos modelos.

Los escritos, de los que informó en primer lugar Billboard, sostienen que ambos laboratorios se apropiaron sin autorización de títulos del catálogo de Reservoir. La editorial considera que los dos casos responden a una misma lógica: usar obra ajena protegida como materia prima para después generar canciones nuevas.

Entre los temas que aparecen citados en las demandas hay algunos de los títulos más reconocibles del repertorio popular del último medio siglo:

  • «Big Yellow Taxi», de Joni Mitchell
  • «Ring of Fire», de Johnny Cash
  • «Papa Don't Preach», de Madonna
  • Temas de Glenn Miller
  • Temas de Kings of Leon
  • Temas de Evanescence
“Suno hizo copias ilícitas de millones de obras musicales protegidas por derechos de autor, incluidas las obras de Reservoir, y después, sin remuneración alguna para los titulares de derechos, creó una plataforma en la que cualquiera capaz de pagar 10 dólares al mes puede crear canciones completas basadas enteramente en esas copias ilícitas.” — Richard Busch, abogado de Reservoir

El abogado de la editorial describe una operación a gran escala y sin contraprestación para los propietarios de los derechos. En el texto de las demandas se afirma que cada uno de los dos laboratorios erigió su negocio completo sobre infracciones de propiedad intelectual de una magnitud que, según la parte demandante, no tiene precedentes en el sector.

Del uso legítimo a la avalancha de litigios

Las compañías de IA alimentan sus sistemas con millones de obras preexistentes para que aprendan a producir otras nuevas, un procedimiento que ha desencadenado una cascada de procedimientos judiciales promovidos por escritores, artistas visuales, estudios de cine y discográficas. La defensa habitual de los laboratorios pasa por sostener que la transformación del material original constituye un uso legítimo amparado por la ley; los autores lo niegan. De la resolución de ese conflicto dependen indemnizaciones potenciales de miles de millones y todo un mercado de licencias.

Suno, la compañía de referencia en música generada por IA, acumula ya causas abiertas de grandes grupos musicales y, más recientemente, de editoriales de menor tamaño como Round Hill Music, además de colectivos de músicos a título individual. Anthropic, la empresa detrás del asistente Claude, afronta procesos similares en distintos sectores, incluidos varios que siguen activos en el ámbito musical.

El historial de acuerdos tampoco ha cerrado el frente judicial. Warner Music Group pactó el año pasado el fin de su pleito con Suno, y la compañía ha cerrado después entendimientos parecidos con BMG y Believe. A comienzos de este ejercicio, la firma lanzó un nuevo modelo que presentó como una alianza con la industria musical, pero no ha logrado convencer a Universal Music Group ni a Sony Music: ambos grupos mantienen sus demandas ante tribunales federales y sostienen que el nuevo modelo sigue siendo ilegal.

El giro de Suno, bajo sospecha

En el caso presentado el miércoles, Reservoir arremete contra el cambio de rumbo de Suno y su repentina disposición a colaborar con el negocio musical, un viraje que la editorial interpreta como una maniobra tardía más que como un reconocimiento real de los derechos ajenos.

“El modelo de negocio de Suno consistía, según su propia admisión y con toda claridad, en infringir primero, ganar miles de millones por ser el primero en moverse y tratar de cerrar un acuerdo barato después. Buscar el perdón resulta claramente más rentable que pedir permiso, algo que obviamente podían haber hecho pero que decidieron conscientemente no hacer.” — Richard Busch, abogado de Reservoir

La demanda niega además que la plataforma naciera con vocación de servicio a los creadores. Según la parte demandante, el sistema nunca se concibió como una herramienta para que los artistas compusieran, sino como un mecanismo para ocupar su lugar, alcanzando a su público con sustitutos generados por IA que imitan los originales.

“Suno nunca quiso ser una herramienta para que los artistas crearan música: siempre estuvo pensada para reemplazar a los artistas cuyas obras se estaban copiando ilegalmente, llegando directamente a los oyentes de esos artistas con sustitutos generados por IA que copian los originales.” — Escrito de Reservoir

Tras la presentación de los documentos, la fundadora y consejera delegada de Reservoir, Golnar Khosrowshahi, quiso marcar distancia con cualquier lectura contraria a la innovación tecnológica y situó la protección del catálogo en el centro de la estrategia de la compañía.

“A medida que la IA sigue reconfigurando el panorama musical, su tecnología innovadora no debe construirse sobre la explotación de la propiedad intelectual de formas que vulneren los derechos de los creadores. El negocio de Reservoir se asienta en nuestra responsabilidad de proteger los derechos y el legado creativo de nuestros compositores, artistas, herederos y socios, y cuando consideramos que su trabajo se ha explotado sin autorización hacemos que las plataformas de IA respondan legalmente para que esos derechos se respeten.” — Golnar Khosrowshahi, fundadora y consejera delegada de Reservoir

Anthropic ha respondido con una negativa tajante a las tesis de la editorial y anuncia que peleará el caso en los tribunales. Un portavoz de la compañía trasladó a Billboard su desacuerdo con las acusaciones y su intención de defender su posición con firmeza.

“No estamos de acuerdo con las acusaciones y tenemos la intención de defender este caso con vigor.” — Portavoz de Anthropic
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Un representante de Suno declinó pronunciarse sobre la demanda cuando este medio se puso en contacto con la compañía.