'Pure Devotion': Overmono amplían su fórmula sin soltarse de la correa
El dúo formado por los hermanos Tom y Ed Russell firma su segundo álbum, nacido de su directo, con aciertos de producción y claras deudas con sus referencias.
Overmono se han convertido en uno de los nombres más atractivos de la electrónica británica reciente. Los hermanos Tom y Ed Russell han construido en pocos años una sólida colección de himnos de música de club y ritmos de baile, con un cuidado especial tanto en el sonido como en el concepto de cada lanzamiento. En 'Pure Devotion', su segundo trabajo, estiran esa fórmula sin perder frescura.
El álbum parte de su espectacular directo, ahora transformado en un conjunto de temas que alternan diversión, ritmo y un exigente trabajo de producción. El disco queda enmarcado por dos temazos de electrónica de club: 'Lockup' y 'After the Rain'. El primero, con su muestra de Mr. Oizo, ha dividido a sus seguidores, pero, aunque no sea 'So U Kno', sigue siendo un sencillo muy divertido.
Un álbum entre la pista y la deuda
Los desarrollos instrumentales vuelven a estar muy cuidados en cortes como 'Even Angels Ghost', donde las voces de Kindora se combinan con sintetizadores melódicos y preciosos, además de texturas granulares. Los homenajes al garaje británico de 'Slowmotion' y 'Gem Lingo', así como los temas más orientados a la pista de baile, como el festivo 'Laxbrook', están bien medidos en tensión y repletos de detalles. El problema llega cuando algunas decisiones musicales resultan demasiado deudoras del pasado: 'Knight in Shining Prada' une la palabra hablada de John Joseph Holt, que termina siendo un poco cargante, con unos sintetizadores que parecen salidos del manual de Daft Punk. 'Lockup' y 'Ballad' recuerdan especialmente a que Tom y Ed Russell comparten nombre con los integrantes de los Chemical Brothers, con un parecido demasiado evidente. También hay un tratamiento de voces muy propio de Burial en 'Barum', uno de los cortes más pausados del disco.
A pesar de que Overmono funcionan como productores de electrónica, no brillan tanto como autores de éxitos comerciales. Las canciones de 'Pure Devotion' están muy bien construidas para una pista de baile, pero cuesta imaginar muchas de ellas funcionando igual de bien fuera de ese contexto. Incluso cuando buscan melodías más accesibles, el dúo se muestra demasiado cómodo dentro de los códigos de la electrónica de club.
Estos son los cortes que aparecen en el artículo.
- Lockup
- After the Rain
- Even Angels Ghost
- Slowmotion
- Gem Lingo
- Laxbrook
- Knight in Shining Prada
- Ballad
- Barum
- Mialon
La principal virtud del disco sigue estando en ese equilibrio entre diversión y mimo. Las producciones son cristalinas y llenas de recursos, pero no resultan confusas: cada elemento ocupa su lugar y se puede escuchar con nitidez. 'Mialon', con su densa aproximación a la electrónica atmosférica, funciona especialmente bien: es una pequeña caja de Pandora de texturas que se va abriendo poco a poco.
En resumen, 'Pure Devotion' no inventa un nuevo lenguaje para la electrónica, pero sí reúne una buena colección de canciones dentro del suyo. Overmono manejan con soltura influencias que van del garaje británico a Burial, de Daft Punk a los Chemical Brothers, y las convierten en producciones contundentes y detallistas. La pega: siguen sonando más convincentes dentro de su género que cuando intentan escapar de él. Los dóberman de la electrónica no acaban de soltarse del todo de la correa.