Mark Adams: 28 años dando forma a la música en TV y a las carreras de los artistas
Mark Adams repasa su paso por Kerrang TV, 4Music y los primeros charts de streaming, y explica cómo esa mirada televisiva alimenta hoy su gestión de artistas en Blinding Talent.
Este artículo se ha redactado con asistencia de inteligencia artificial y ha sido revisado por la redacción antes de su publicación.
Mark Adams reconoce que su mirada sobre la industria se forjó ante las cámaras: pasó cerca de dos décadas dentro de la música en televisión antes de crear Blinding Talent, la consultoría de gestión de artistas y marketing digital que hoy dirige. En el camino participó en el lanzamiento de Kerrang TV, The Hits en Freeview y 4Music, dio a Ed Sheeran su primera oportunidad ante una cámara y puso en pie el Official YouTube Chart y el Box+ Streaming Chart, el primer chart construido con datos de Spotify. Ahora, seis años después de fundar su proyecto y con la acreditación de MMF Artist Manager recién lograda en 2026, explica la línea que conecta las pantallas con el desarrollo de carreras.
Pasó casi dos décadas en televisión y radio antes de fundar Blinding Talent. ¿Cómo empezó ese camino?
Me formé en el mundo del broadcast en una época en la que los canales de música todavía tenían un peso cultural importante. Mi día a día transcurría junto a cadenas y marcas como The Box, QTV, Smash Hits TV, Kiss TV o Magic TV, y ahí aprendí a distinguir qué hace que un artista sea no solo escuchable, sino también atractivo para la imagen. En 2001 entré en el equipo que puso en marcha Kerrang TV, y más tarde participé en The Hits de Freeview y en 4Music. Cuando The Box Network se convirtió en 2005 en la primera red musical del Reino Unido en superar a MTV en cuota de mercado, yo era el director de música. Esa experiencia me enseñó a construir y escalar una red desde cero, no solo a decidir su programación.
Dio a Ed Sheeran su primera aparición en televisión. ¿Qué recuerda de aquello?
Aquel momento ocurrió en The Crush, un formato de 4Music que producíamos con KFC. Ed llegó sin que nadie lo conociera, mucho antes de todo lo que pasó después. Ese recuerdo me acompaña ahora: detectar algo auténtico antes de que los datos lo demuestren es un don que se entrena viendo pasar a cientos de artistas. Es el mismo criterio que intento aplicar cuando elegimos a quién incorporar en Blinding Talent.
También lanzó el Official YouTube Chart y el primer chart de streaming con datos de Spotify. ¿Qué le enseñaron esos proyectos?
Tanto el Official YouTube Chart como el Box+ Streaming Chart, lanzados en 2014 y 2015, nacieron para dotar de métricas fiables a un cambio que ya estaba sucediendo. Aquel primero, el Box+ Streaming Chart, fue el primer chart del mundo con datos de Spotify y más tarde se convirtió en el UK Hotlist. La audiencia se marchaba de la tele y la radio hacia las plataformas, y hacía falta una herramienta creíble para medirlo. Esos proyectos me enseñaron que un dato bien contado es una historia: una lista no solo ordena canciones, también explica qué está rompiendo y por qué. Esa lógica se aplica igual al desarrollo de artistas, porque siempre hay que preguntarse qué dice el dato sobre el momento.
¿Qué le llevó a dejar la televisión para fundar Blinding Talent hace seis años?
Aunque la televisión me permitía observar la industria desde arriba, echaba de menos estar junto a los artistas y construir sus carreras desde dentro, no solo programar o clasificar su música. Blinding Talent nació de unir esa visión de conjunto, cómo se mueven el descubrimiento, las listas, la marca y las plataformas, con el trabajo de gestión y desarrollo de primera mano. Seis años después, la oficina está en Surrey, pero los artistas y clientes llegan de Reino Unido, Norteamérica, Europa y Australia.
¿Cómo describiría lo que hace hoy Blinding Talent?
Hoy trabajamos en cuatro áreas que se retroalimentan: gestión y desarrollo de artistas, marketing digital (campañas en Meta, TikTok, Spotify y Google), redes sociales y distribución digital. Nuestra idea es que ninguna funciona sola: distribuir una canción sin una estrategia de marketing es tirar el trabajo, y un plan de marketing sin un artista trabajado detrás acaba por desmoronarse. Por eso integramos las cuatro en un mismo sistema en lugar de tratarlas como servicios sueltos.
El pódcast 'Blinding Talent Music Industry' se ha convertido en una parte importante de la marca. ¿Qué idea hay detrás?
El pódcast nos permite hacer en público lo que normalmente hacemos en las reuniones con artistas: revisar qué está funcionando de verdad, episodio a episodio, con casos reales y sin teoría. Es uno de nuestros motores de contenido más sólidos. De cada entrega sacamos vídeo corto y piezas para redes, así que una conversación rinde como una semana de publicaciones. Además funciona como puerta de entrada: muchos artistas y profesionales nos conocen por el pódcast antes de sentarse con nosotros.
Ha sido jurado de los BRIT Awards, la BBC Sound Poll y ahora Music Week. ¿Cómo influye eso en su trabajo con los artistas?
Estuve en el jurado de los BRIT Awards entre 2001 y 2018, en la BBC Sound Poll entre 2005 y 2018, y ahora formo parte del de Music Week en la categoría de marketing. Después de casi dos décadas evaluando, uno desarrolla un olfato muy concreto sobre lo que está emergiendo de verdad y sobre las estrategias que necesitan los artistas para crecer. La certificación MMF Artist Manager que conseguí en 2026 puso nombre y reglas a lo que ya había aprendido en 28 años: deber fiduciario, regalías, derechos, salvaguardas y todo el marco legal que sostiene la parte creativa. Todo eso lo trasladamos directamente al consejo que damos a nuestros artistas.
¿Qué es lo que más ha cambiado a la hora de lanzar un artista desde sus inicios?
El papel de los guardianes ha cambiado del todo. Cuando The Box Network superaba a MTV o cuando montábamos el YouTube Chart y el Box+ Streaming Chart, estábamos describiendo una transformación que la televisión tradicional todavía no había asumido. Ahora el descubrimiento ocurre en playlists, vídeo corto y recomendaciones por inteligencia artificial, mientras que la tele muchas veces va por detrás. Lo que no cambia es que el dato sin la historia de un artista detrás no vale nada. El trabajo consiste en leer las plataformas y, a la vez, seguir desarrollando al artista de carne y hueso.
De cara a los próximos años, Adams prefiere crecer con calma y con criterio. Su objetivo no es ganar tamaño por ganar tamaño, sino dar más profundidad a la gestión y al desarrollo de artistas y seguir invirtiendo en el pódcast y en las plataformas que acercan a los músicos a la industria. Sabe que las capas de descubrimiento y distribución van a seguir moviéndose, y prefiere que Blinding Talent las atraviese construyendo a que le pille el cambio a contracorriente.