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Tribunales

Live Nation resuelve la demanda por lesión en un concierto de Luke Bryan

Live Nation alcanza un acuerdo con Gary Stanhope, el asistente que denunció una lesión cerebral en un concierto de Luke Bryan. La promotora evita así que un jurado decida sobre su responsabilidad.

Redacción Industria Musical Pro 3 min de lectura

Este artículo se ha redactado con asistencia de inteligencia artificial y ha sido revisado por la redacción antes de su publicación.

Live Nation resuelve la demanda por lesión en un concierto de Luke Bryan

Live Nation ha zanjado la demanda por negligencia que interpuso Gary Stanhope, un asistente a un concierto de Luke Bryan que afirma haber sufrido una lesión cerebral traumática en un anfiteatro operado por la promotora. La compañía y Stanhope presentaron el 11 de agosto una estipulación de desistimiento ante el Tribunal de Distrito de EE. UU. para Connecticut, que archiva la reclamación con carácter definitivo y establece que cada parte asumirá sus propias costas y honorarios legales.

Stanhope demandó en 2024 por lo ocurrido el 30 de julio de 2022 en el Xfinity Theatre de Hartford, Connecticut, durante una actuación de la gira Raised Up Right Tour de Bryan, promovida por Live Nation. El recinto ha sido renombrado como The Meadows Music Theatre de cara a la temporada 2026. Según el demandante, fue agredido tras interponerse en una discusión entre un hombre y una mujer en una zona conocida como 'the rail'. Un testigo describió la pelea como de dos a tres minutos de duración, sin seguridad a la vista, y Stanhope recibió un golpe que lo derribó sobre el hormigón. Sus abogados, de Brown Paindiris & Scott LLP, afirmaron que la lesión le causó efectos duraderos en su función cognitiva y una larga ausencia del trabajo.

Live Nation rechazó esa versión de los hechos. La empresa contrató para esa noche 116 agentes de seguridad y contó con 16 policías uniformados de Hartford, además de que los asistentes pasaron por controles en las puertas. La compañía sostuvo que su dotación superaba el estándar de la Asociación Nacional de Protección contra Incendios de un gestor de multitudes por cada 250 asistentes. También argumentó que las lesiones de Stanhope derivaban del acto criminal de un tercero y describió la agresión como 'instantánea e imprevisible', haciendo notar que Stanhope había bebido antes y durante el concierto y que apenas recordaba lo sucedido.

En mayo, la jueza sénior Janet C. Hall denegó la moción de Live Nation para obtener sentencia sumaria y envió la reclamación por negligencia a un jurado. Hall señaló que Stanhope y varios testigos aseguraban que había un público alborotado, falta de acciones de seguridad, una pelea prolongada y una respuesta demorada de los servicios médicos tras la agresión. A su entender, un jurado razonable podría considerar que era previsible que Stanhope resultara herido en esas circunstancias. La jueza no aceptó que el número de guardias contratados fuera suficiente para zanjar el asunto y prefirió centrarse en cómo reaccionó el personal de seguridad una vez que la pelea ya estaba en marcha delante de ellos.

El acuerdo alcanzado en una audiencia en julio impide ahora que un jurado se pronuncie sobre la responsabilidad de Live Nation. El desistimiento se presentó bajo la Regla 41(a)(1)(A)(ii) de las Reglas Federales de Procedimiento Civil, que permite a ambas partes terminar el caso de mutuo acuerdo. El escrito no revela los términos económicos del arreglo ni incluye ningún hallazgo de responsabilidad contra la promotora.

Otro frente legal

La resolución de este litigio retira un juicio del calendario de Live Nation precisamente cuando la empresa combate una derrota judicial mucho mayor. En abril, un jurado federal de Manhattan determinó que Live Nation y Ticketmaster habían monopolizado ilegalmente el mercado estadounidense de venta de entradas y anfiteatros de gran tamaño. En 22 estados, el jurado calculó que el sobrecargo para el consumidor era de 1,72 dólares por entrada en conciertos primarios de grandes recintos. Live Nation busca anular ese veredicto o lograr un nuevo juicio, mientras una coalición de 33 estados y el Distrito de Columbia presiona para que se ordene la escisión de Ticketmaster. El tribunal escuchó los argumentos de las mociones de la empresa el 31 de julio y aún no ha resuelto.

La promotora también ha afrontado en el pasado demandas por lesiones, con el episodio más visible en la avalancha de Astroworld en Houston en 2021, que generó una ola de reclamaciones contra Live Nation y Travis Scott. Mientras tanto, la compañía reportó ingresos de 7.700 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026, un 9% más que el año anterior, con 49 millones de asistentes a sus conciertos en el trimestre. Luke Bryan no fue demandado en el caso de Connecticut ni se le acusó de ninguna irregularidad.