Saltar al contenido
Industria Musical Pro
Derechos de autor

La SGAE alerta en Miami: la IA puede dejar a los autores fuera de su propio negocio

Cristina Perpiñá-Robert advierte en la Billboard Latin Music Week de que la música sintética está desplazando a los creadores humanos y reclama más regulación para el sector.

3 min de lectura

Este artículo se ha redactado con asistencia de inteligencia artificial y ha sido revisado por la redacción antes de su publicación. Cómo usamos la IA.

La SGAE alerta en Miami: la IA puede dejar a los autores fuera de su propio negocio

La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) trasladó su inquietud por la inteligencia artificial al terreno internacional. Su directora general, Cristina Perpiñá-Robert, advirtió el 20 de octubre en Miami de que los sistemas generativos pueden llegar a «reemplazar por completo» a quienes crean música, y reclamó un marco normativo más exigente para impedirlo.

El escenario elegido fue uno de los paneles de la Billboard Latin Music Week, cita de referencia para la industria latina, según el relato que EFE publica en Infobae. La dirigente llevó allí un mensaje que la entidad viene repitiendo desde hace meses: el debate ya no se limita a cómo se licencia el contenido con el que entrenan los modelos, sino a qué ocurre con los autores cuando ese contenido ocupa su lugar.

“Nuestra mayor preocupación no es tanto el licenciamiento, sino el hecho de que el contenido generado por IA está reemplazando por completo a los creadores humanos. Esa es nuestra inquietud. Por lo tanto, no se trata solo de cómo licenciar el modelo, sino de cómo evitar que se deje de contratar a los creadores porque simplemente se pueda recurrir a la música sintética” — Cristina Perpiñá-Robert, directora general de la SGAE

En la entidad observan además que la normativa vigente se queda corta y que autores y creadores han acabado al margen del reparto de un negocio que se construye sobre su trabajo. Esa doble preocupación, la sustitución y la exclusión económica, vertebra todo su discurso.

El estudio que sostiene la advertencia

El argumento no es una intuición. Perpiñá-Robert respaldó su intervención con el informe que la SGAE presentó en septiembre de 2025 bajo el título «El impacto económico y social de la inteligencia artificial en la creación musical y sus efectos en otros ámbitos de la cultura», elaborado por la consultora Know Media junto a la Universidad Carlos III a partir de encuestas a 1.257 autores.

  • La IA generativa pone en riesgo hasta un 28% de los ingresos por derechos de autor musicales en 2028.
  • Ese porcentaje equivale a unos 100 millones de euros solo en ese ejercicio.
  • Entre 2025 y 2028, el impacto acumulado se sitúa entre 160 y 180 millones de euros.
  • Los escenarios del informe abarcan un rango del 20% al 31%, y el 28% es la horquilla que el estudio considera previsible.

El documento también retrata un sector que ya convive con la tecnología: el 34% de los autores consultados había recurrido a herramientas de inteligencia artificial en algún momento. Lejos de leerlo como un problema, la directora general lo describió en Miami como una práctica asumida por los propios creadores, que «están muy contentos usándola y es algo muy normal».

Herramienta del autor frente a música sintética

De ahí nace la distinción que articula el discurso de la SGAE: una cosa es el creador que se apoya en la IA para trabajar y otra muy distinta la música sintética, compuesta e interpretada íntegramente por sistemas generativos. La reivindicación central de la entidad, compartida con el resto de sociedades de gestión colectiva europeas, pasa por exigir una compensación económica por ese contenido, que además suele edificarse sobre obras humanas ya existentes.

“mantener el incentivo para que los creadores sigan trabajando, pero también para desincentivar el uso de música sintética entre los usuarios” — Cristina Perpiñá-Robert

El razonamiento es económico: si quien consume tiene que pagar de todas formas por la música sintética, es posible que acabe eligiendo material creativo original firmado por personas. El pago actuaría así como un freno y no solo como una fuente de ingresos.

A ese frente se suma otro menos visible. Los modelos tienden a privilegiar los grandes catálogos de música comercial, por lo que la directora general sostuvo que «debe haber algún tipo de regulación que garantice que se siga incentivando a estos repertorios de nicho, menos comerciales que el repertorio angloamericano», mucho más presentes en Europa.

Qué puede registrarse y cómo se detecta

En materia de registro, Perpiñá-Robert aclaró que la asistencia técnica no invalida la protección: «si es una obra creada con la ayuda de la IA, está protegida y puede registrarse», siempre que exista creatividad humana. Para vigilar esa frontera, la SGAE emplea tecnología capaz de identificar patrones que delatan el uso de inteligencia artificial en las obras que se le presentan.

La intervención llega, además, en un momento delicado para la regulación en España, donde el adelanto electoral ha dejado sin tramitar las principales normas culturales pendientes. Las cifras del informe vuelven así al centro del debate internacional en una de las grandes citas de la industria latina, que se celebra en Miami hasta el 22 de octubre.