DistroKid retira canciones de las plataformas tras la demanda de Universal y golpea a artistas independientes
El mayor distribuidor musical por volumen ha borrado grabaciones de Spotify, Apple Music y YouTube después de que Universal Music Group lo demandara por infracción. Decenas de músicos independentientes denuncian que sus discos originales se han visto atrapados en unas retiradas masivas que nadie les explica.
Este artículo se ha redactado con asistencia de inteligencia artificial y ha sido revisado por la redacción antes de su publicación. Cómo usamos la IA.
DistroKid, el distribuidor musical más grande del sector por volumen de lanzamientos, ha comenzado a retirar grabaciones de las principales plataformas de streaming después de que Universal Music Group (UMG) presentara en septiembre una demanda por infracción de derechos de autor y prácticas comerciales engañosas. La operación estaba planteada, en teoría, contra el contenido generado por inteligencia artificial y el material potencialmente infractor, pero ha terminado alcanzando a un número indeterminado de músicos que aseguran que sus canciones originales han desaparecido sin aviso ni explicación.
El caso de Josh Sahunta se ha convertido en la cara visible del problema. Este cantautor afincado en Nashville recibió la semana pasada un mensaje de un amigo y colaborador que le preguntaba por qué había quitado su disco Mellowdrama de Spotify. El álbum, publicado en 2022, es uno de sus trabajos con más reproducciones y una parte relevante de sus ingresos por regalías. Sahunta no había tocado nada y no sabía de qué le hablaban.
Al entrar en su cuenta comprobó que buena parte del elepé aparecía en gris en Spotify y que su perfil de DistroKid también presentaba problemas. Poco después, Mellowdrama desapareció igualmente de Apple Music, YouTube y otras plataformas de streaming. No encontró ninguna razón hasta que escribió directamente al servicio de atención al cliente del distribuidor: le respondieron que el álbum, compuesto y grabado por él mismo, había sido señalado por infracción de derechos de autor. No le indicaron qué grabaciones supuestamente se habían vulnerado ni qué titular de derechos había presentado la reclamación. Aun así, DistroKid le aplicó una penalización por copyright, le congeló el pago de sus regalías y dejó en el aire su capacidad para publicar nuevos lanzamientos.
Sahunta envió una batería de correos para intentar corregir el error. Ante la falta de respuesta, decidió contar su caso en Instagram el martes de la semana pasada. Los comentarios y los mensajes directos se le llenaron de testimonios de otros artistas que atravesaban exactamente la misma situación.
La versión de DistroKid
La compañía ha reconocido el episodio en un comunicado enviado a Rolling Stone. Amanda Ferri, vicepresidenta de servicios al artista de DistroKid, aseguró que «un número muy pequeño de grabaciones distribuidas a través de DistroKid han sido eliminadas en respuesta a reclamaciones presentadas por Universal Music Group». El propio medio subraya que no está claro cuántos artistas legítimos se han visto afectados por estas retiradas.
Ferri añadió que la empresa mantiene una posición de fondo contraria a la demanda: «Discrepamos firmemente de las alegaciones que sustentan la demanda de UMG y lamentamos la interrupción sufrida por los artistas afectados. Estamos trabajando para minimizar ese trastorno y proteger la capacidad de los artistas de publicar su música». Ese comunicado se difundió primero a través de The Verge, que informó de las retiradas la semana pasada. UMG no respondió de inmediato a la petición de comentarios de Rolling Stone.
Qué sostiene Universal en su demanda
El litigio se presentó en septiembre. UMG acusa a DistroKid de prácticas comerciales engañosas y de infracción de copyright «flagrante», y argumenta que, pese a presentarse como un distribuidor de referencia para lanzamientos respaldados por los propios artistas, la plataforma ha inundado los servicios de streaming con «porquería» generada por inteligencia artificial que desvía oyentes e ingresos de creadores y titulares de derechos legítimos.
- Permitir la subida a las plataformas de remezclas no autorizadas o de versiones aceleradas de canciones protegidas por derechos de autor.
- Aceptar copias instrumentales de temas ajenos sobre las que se superponen voces nuevas.
- Dejar que los usuarios adjunten portadas protegidas a pistas infractoras, lo que puede confundir al oyente y llevarle a reproducir la canción equivocada.
La demanda señaló también a varios titulares de cuentas de gran volumen en DistroKid, con nombres como «Lofi Chill», «Chill Flow Radio» y «Mellow Vibes Radio», que distribuyen habitualmente cientos de pistas al mes. UMG sostiene que esos ritmos de producción resultan inverosímiles para cualquier artista humano y afirma que un «análisis técnico» de esos catálogos confirma que la inmensa mayoría de sus pistas son salidas sin procesar del generador de canciones por IA Suno. La discográfica mantiene, por otra parte, un litigio distinto contra Suno al que acusa de haber entrenado su modelo con grabaciones protegidas.
El escrito va más allá y liga el fenómeno al negocio: según UMG, la disposición de DistroKid a convertirse en el hogar de esos artistas falsos ha redundado en su propio beneficio y su tasa de distribución se ha disparado en la era de la IA. La demanda menciona además que la compañía vendió recientemente una participación mayoritaria al fondo de capital riesgo CVC Capital Partners por 2.000 millones de dólares.
| Actor | Postura |
|---|---|
| Universal Music Group | Presentó la demanda en septiembre por infracción «flagrante» y prácticas engañosas; no respondió de inmediato a la petición de comentarios |
| DistroKid | Admite un número «muy pequeño» de retiradas por reclamaciones de UMG, rechaza las acusaciones y no detalla qué herramientas usó |
| Artistas afectados | Denuncian desapariciones sin explicación, penalizaciones por copyright y regalías congeladas |
Detección automática bajo sospecha
Joel Gouveia, mánager de artistas, escribió sobre las retiradas en su Substack la semana pasada. Su hipótesis es que DistroKid recurrió a algún tipo de algoritmo o programa basado en inteligencia artificial para localizar las canciones potencialmente infractoras, y recuerda que esas herramientas de detección son todavía muy recientes y cometen errores. La compañía, consultada al respecto, declinó ampliar información sobre los sistemas empleados y sobre las medidas que está tomando para corregir las notificaciones erróneas.
“«En lugar de tomar la medida cautelar, tomarse su tiempo y usar a personas para averiguar si esta música está hecha realmente por humanos, mitigaron el riesgo. Simplemente hicieron retiradas masivas. Creo que al final lo arreglarán y ojalá estos artistas no acaben completamente vendidos, pero es muy triste verlo».”
El caso sigue abierto
A fecha del lunes 12 de octubre, buena parte de Mellowdrama seguía en gris en Spotify y el álbum estaba completamente inaccesible en Apple Music y YouTube. El consuelo, relativo, es que la difusión de su historia en Instagram le ha valido ofertas de otros distribuidores. Sahunta, no obstante, se muestra receloso: es consciente de que lo mismo podría ocurrirle en cualquier otra compañía.
“«La verdadera lección para mí fue que, como artista independiente sin la infraestructura de un sello que prevenga estas cosas y hable por mí, cuando ocurre algo así estoy indefenso. No puedo hacer prácticamente nada para defenderme».”
Ni DistroKid ni UMG han precisado cuántos músicos legítimos han perdido sus lanzamientos por estas retiradas, ni cómo se pueden recuperar las grabaciones eliminadas por error.
[CONTEXTO ES – completar en revisión]
Falta una fuente con cifras o declaraciones específicas del mercado español sobre el alcance de estas retiradas entre artistas que distribuyen su música a través de DistroKid.