Demandas millonarias, pérdidas de 23.300 millones y un pulso legal que decidirá el futuro de la IA musical
La cúpula de Alphabet afronta una demanda por copiar millones de grabaciones con los modelos Lyria, Mulan y MusicLM, mientras Anthropic desvela unas pérdidas netas de 23.300 millones y la industria musical y las tecnológicas miden fuerzas en los tribunales del uso justo.
Este artículo se ha redactado con asistencia de inteligencia artificial y ha sido revisado por la redacción antes de su publicación. Cómo usamos la IA.
La actualidad del sector de la inteligencia artificial ha concentrado en una sola jornada tres frentes que, en el fondo, son el mismo: dinero, litigios y una discusión de base sobre qué puede hacer una máquina con obras ajenas. Una demanda contra la cúpula de Alphabet por los modelos musicales de Google, la actualización del folleto de salida a bolsa de Anthropic y una oleada de escritos de apoyo en los casos contra OpenAI y Microsoft dibujan un escenario en el que todavía no hay nada cerrado.
Una demanda contra Alphabet por Lyria, Mulan y MusicLM
Un accionista de Alphabet, la matriz de Google, ha presentado una demanda contra 13 consejeros y directivos de la compañía. El escrito acusa a Alphabet y a Google de haber copiado millones de grabaciones sonoras, composiciones musicales y letras protegidas por derechos de autor, y coloca en el centro de la polémica a tres modelos musicales de la tecnológica: Lyria, Mulan y MusicLM. El contenido del documento lo ha difundido Music Business Worldwide.
La causa tiene, además, una expectativa añadida: la de que acabe resolviéndose con un acuerdo discreto en lugar de convertirse en un juicio de gran despliegue mediático, una salida que quienes siguen este tipo de pleitos consideran probable.
13 consejeros y directivos de Alphabet figuran como demandados en el escrito presentado por un accionista de la matriz de Google.
Anthropic: 17.000 millones de ingresos y 23.300 millones de pérdidas
Anthropic ha actualizado el formulario S-1 con el que prepara su salto al parqué para incorporar los resultados del tercer trimestre del año. La compañía ingresó 17.000 millones de dólares, más de doce veces lo registrado un año antes. Al mismo tiempo, anotó unas pérdidas netas de 23.300 millones de dólares, una cifra que incluye un cargo contable no monetario de 21.900 millones vinculado al fuerte aumento de su valoración.
| Magnitud | Tercer trimestre |
|---|---|
| Ingresos | 17.000 millones de dólares |
| Variación interanual de los ingresos | Más de 12 veces |
| Pérdida neta | 23.300 millones de dólares |
| Cargo no monetario por la subida de valoración | 21.900 millones de dólares |
El uso justo se decide en los tribunales
En paralelo, la discusión sobre el uso justo se libra en las causas donde autores y medios de comunicación —entre ellos The New York Times— demandan a OpenAI y Microsoft por el entrenamiento de sus modelos. Lo que se resuelva ahí puede marcar el terreno de juego de todos los demás.
La música ha entrado de lleno en esa pelea con dos movimientos. Music Artists Coalition, la organización de Irving Azoff, ha solicitado personarse mediante un escrito de amistad. Y un grupo de entidades del sector que incluye a la RIAA, la NMPA, Ascap y BMI ha registrado su propio documento, centrado en lo que describe como tres defectos en la defensa de uso justo de los demandados. Uno de sus blancos es el argumento más repetido por las tecnológicas: que el aprendizaje automático funciona igual que el aprendizaje humano.
“Los autores que cumplen la ley pagan por el modesto universo de obras que les inspiran. No las roban por millones ni codifican copias en su cerebro como hace un sistema de IA.” — Escrito de amistad de la industria musical
El otro lado: modelos transformadores y advertencias sobre el cáncer
Las opiniones contrarias también tienen quien las defienda, y los grupos de presión del sector tecnológico lo hacen con el mismo entusiasmo. Han llegado dos escritos más desde esa trinchera. El primero procede de Chamber of Progress, cuyos socios incluyen a Amazon, Apple, Google, OpenAI y Suno. El segundo lo firma AI Progress, con Amazon, Anthropic, Google, Meta, Microsoft y OpenAI entre sus asociados.
Ambos sostienen que los modelos son transformadores por naturaleza, que impulsan nuevas formas de creatividad humana y que no compiten de manera perjudicial con las obras originales que han copiado. Chamber of Progress suma el respaldo del músico Trevor Lawrence Jr, ganador de un premio Grammy, mientras que AI Progress despliega el ángulo de la investigación oncológica, la ciberseguridad y los sistemas de respuesta ante emergencias, y avisa de que un fallo contrario al uso justo pondría en riesgo no solo a una industria concreta, sino al conjunto de la economía.
“Uno puede irse ahora mismo y utilizar IA generativa para ayudar a encontrar una cura contra el cáncer sin necesidad de una legislación que te permita ingerir toda la música de Taylor Swift gratis. Las cosas no tienen nada que ver…” — Victoria Oakley, responsable de la IFPI, en Music Ally Connect 2025
Lo que de verdad está en juego
El resumen para quien no vaya a leer los escritos completos es sencillo: los casos de OpenAI y Microsoft han pasado a ser una pieza central del tablero. Aunque el objeto del litigio sean noticias y libros, y no música, los fallos —si llegan a producirse en lugar de cerrarse con acuerdos— pueden fijar un precedente de enorme peso para los pleitos que la industria musical mantiene abiertos por el entrenamiento de la IA, sus resultados y los derechos de autor.
- La demanda de un accionista de Alphabet contra 13 directivos por los modelos Lyria, Mulan y MusicLM.
- La actualización del S-1 de Anthropic: 17.000 millones de ingresos y 23.300 millones de pérdidas netas en el tercer trimestre.
- Los escritos de amistad de Music Artists Coalition, la RIAA, la NMPA, Ascap y BMI para limitar el uso justo en los casos contra OpenAI y Microsoft.
- Los alegatos de Chamber of Progress y AI Progress en el sentido contrario, con el respaldo de Trevor Lawrence Jr y el aviso sobre el cáncer y la ciberseguridad.