Cómo Prismax dio vida a Consciencia en Tomorrowland
Prismax y Tomorrowland llevan veinte años creciendo juntos. Con xLive, su plataforma basada en Unreal Engine, el estudio convierte las emociones del mainstage en un espectáculo en tiempo real que se interpreta con cada artista.
Prismax y Tomorrowland son literalmente de la misma edad: la primera edición del festival y la fundación del estudio se remontan a 2005. Desde entonces, han crecido codo con codo, desde el trabajo de VJ en los primeros años hasta el diseño y la ejecución de la capa visual completa de los escenarios del festival.
De los videojuegos al escenario principal
Lo que hoy es Prismax empezó con videojuegos, no con música. Su fundador, con 17 años, cambió gestión de servidores por internet gratis con una operadora, y de ahí saltó a la noche a través de un juego creado para el club Zillion de Amberes. Sin haber pisado una discoteca, se convirtió en VJ en Versuz y en 2005 fundó Prismax para girar por el mundo con visuales para DJs. En ese circuito conoció a Ruben Gorissen, actual CTO y socio. El punto de inflexión llegó con la pandemia, cuando propusieron a Tomorrowland construir el festival de forma virtual en Unreal Engine.
“Cuatro meses de hermosa pesadilla. Ese proyecto lo cambió todo, porque ahí nació nuestra tecnología en tiempo real. Veinte años después, sigo sintiéndome como ese gamer; solo hemos seguido escalando el juego.” — Prismax
Consciencia: cuando el brief llega como una sensación
El equipo creativo de Tomorrowland construyó el mundo de Consciencia en torno a las emociones primarias de la experiencia humana, encarnadas en las seis caras monumentales del mainstage. Las primeras conversaciones no fueron técnicas, sino emocionales: qué siente cada emoción y cómo viaja el público a través de ellas. Desde ahí desarrollaron un universo visual por emoción, con paisajes, lenguaje de color y ritmo propios, diseñados sobre la geometría exacta del escenario para que el acero y los píxeles se leyeran como una sola imagen.
xLive: el directo como instrumento
Los visuales tradicionales se pre-renderizan: baterías de ordenadores calculan cada fotograma con semanas de antelación y el contenido queda congelado. xLive invierte esa lógica: está construido sobre el motor de juego Unreal, así que los mundos de las pantallas se calculan en tiempo real durante el show. Nuestros operadores interpretan los visuales en vivo, como un instrumento. Cuando algo grande necesita cambiar, se desconecta brevemente el clúster de servidores, se adapta la escena 3D y se ve el resultado al instante, donde un render clásico costaría días.
La sequía extrema obligó a prohibir la pirotecnia en el primer fin de semana. En lugar de eliminar los clímax, Prismax los trasladó a las pantallas con fuegos artificiales digitales interpretados en vivo. En el segundo fin de semana, la pirotecnia limitada volvió a permitirse y lo real y lo digital pudieron reforzarse.
El impacto directo en Tomorrowland es libertad creativa: el show respira con cada artista en lugar de pasar de largo. Y la evolución continúa: la próxima generación de xLive busca hacer ese poder intuitivo, fácil de aprender y difícil de dominar.