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Industria Musical Pro
Guía de industria musical

Cómo hacer un rider técnico profesional: qué incluir y cómo organizarlo

Un rider técnico profesional se compone de tres documentos clave: stage plot, input list y lista de equipo. Te contamos cómo organizarlos y qué errores evitar.

Redacción Industria Musical Pro 4 min de lectura

Un rider técnico profesional es la herramienta que permite que un directo suene y se monte sin sorpresas. Para que cumpla su función, debe transmitir a la sala o al técnico de sonido exactamente qué necesita la banda, quién es el contacto técnico y cómo se organiza el escenario. Cuando falta esta información, las dudas se resuelven el día del concierto, con prisa y con más margen de error.

Los tres documentos imprescindibles

El rider técnico se compone normalmente de tres documentos, que pueden ir juntos en un único PDF o por separado: el stage plot, la input list y la lista de equipo. Cada uno responde a una pregunta distinta y, juntos, eliminan la ambigüedad.

El stage plot o plano de escenario es un diagrama que muestra dónde se coloca cada músico e instrumento sobre el escenario, junto con las conexiones de audio y electricidad de cada posición. Debe indicar también las preferencias de mezcla de monitores por posición y llevar el nombre y teléfono de la persona más técnica del grupo, para que las dudas del técnico de sala lleguen a la persona correcta antes del concierto, no el día del concierto.

La input list o lista de canales es una tabla numerada con el número de canal, la fuente (instrumento o voz), el micrófono o DI necesario y notas. El orden lógico habitual es: batería primero, luego bajo, guitarras, teclados, y las voces al final. Así el técnico de sala entiende la estructura de la mezcla rápidamente.

La lista de equipo o backline define qué equipo lleva la banda y qué espera que ponga la sala: amplis, batería, teclados, etc. Esto es clave para no duplicar ni dejar huecos. Si la sala sabe exactamente qué tiene que aportar, puede prepararlo con antelación y evitar conflictos de última hora.

Información adicional y errores habituales

Además de los tres documentos, un rider completo suele incluir el tamaño de escenario necesario, el número y altura de tarimas o risers, las necesidades de energía y número de tomas de corriente, las especificaciones de PA e iluminación si la banda las requiere, y cuántas mezclas de monitor independientes hacen falta y quién escucha cada una.

  • No indicar quién es el contacto técnico del grupo.
  • Mandar una input list sin orden lógico.
  • Pedir más mezclas de monitor de las que la mesa de la sala puede dar.
  • No avisar con antelación de necesidades especiales, como canales estéreo, click track o secuencias.

Evitar estos fallos es tan importante como incluir la información correcta. Un rider técnico bien organizado no solo facilita el trabajo del equipo de sonido, sino que demuestra profesionalidad y reduce el riesgo de problemas durante el directo.