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Industria Musical Pro
Guía técnica de sonido en vivo

Cómo diseñar un arreglo cardioide de subgraves: guía práctica

Conoce los principios de cancelación trasera, delay, polaridad y separación para configurar un arreglo de subgraves con patrón cardioide, junto con sus limitaciones y pasos prácticos.

Redacción Industria Musical Pro 4 min de lectura

Este artículo se ha redactado con asistencia de inteligencia artificial y ha sido revisado por la redacción antes de su publicación.

Esta imagen muestra una sala de conciertos con una pista de baile y una serie de altavoces.

Un arreglo cardioide de subgraves se emplea para concentrar la energía de las frecuencias graves hacia el público y reducir al mínimo la emisión hacia el escenario. Este comportamiento se consigue mediante la interferencia controlada entre dos o más fuentes acústicas, aprovechando principios físicos como la cancelación de fase y la diferencia de recorrido del sonido.

La cancelación trasera es el objetivo central de esta técnica. Para lograrla se colocan dos subwoofers alineados, uno orientado hacia la audiencia y el otro hacia atrás. La señal que alimenta al altavoz trasero se invierte en polaridad y se le aplica un retardo, de manera que las ondas provenientes de ambos altavoces lleguen en fase opuesta a la zona trasera y se anulen mutuamente. En la parte frontal, en cambio, las ondas llegan en fase y se refuerzan.

Principios clave

La separación física entre los subwoofers es un factor determinante. La distancia entre los centros de los altavoces influye en la frecuencia para la cual el arreglo logra una cancelación eficaz. Con separaciones pequeñas, el patrón cardioide funciona únicamente en un rango reducido de frecuencias; al aumentar la separación, el patrón se vuelve más directivo pero también más sensible a errores de ajuste.

El delay y la polaridad son las herramientas para crear la diferencia de fase necesaria. El retardo aplicado al altavoz trasero debe corresponder con el tiempo que tarda el sonido en cubrir la distancia entre ambos altavoces. Junto con la inversión de polaridad, este retardo alinea las ondas de forma que se cancelen en la parte trasera y se sumen en la delantera.

Este tipo de arreglo tiene limitaciones claras. En frecuencias muy bajas, donde la longitud de onda es considerablemente mayor que la separación entre altavoces, el patrón tiende a perder directividad y la cancelación trasera se vuelve menos efectiva. En frecuencias más altas, el comportamiento se complica y pueden aparecer lóbulos laterales no deseados. Además, la suma frontal puede presentar una ligera pérdida de presión con respecto a un arreglo convencional.

La configuración cardioide utiliza dos subwoofers alineados en línea.

Configuraciones prácticas

  1. Colocar dos subwoofers en línea recta, uno orientado al público y el otro hacia el escenario.
  2. Medir con precisión la distancia entre los centros de los dos altavoces.
  3. Aplicar al altavoz trasero un delay equivalente al tiempo que el sonido tarda en recorrer esa distancia.
  4. Invertir la polaridad del altavoz trasero mediante el conmutador correspondiente o en la consola.
  5. Comprobar el resultado con un micrófono de medición y un analizador en tiempo real, tanto en la parte frontal como trasera del arreglo.
  6. Realizar ajustes finos del delay y de la polaridad según las mediciones obtenidas para optimizar la cancelación.
Esta imagen muestra un diagrama en español que detalla la configuración y verificación de un sistema de subwoofers.

El arreglo cardioide de subgraves es una solución práctica cuando el espacio en el escenario es limitado o cuando se necesita reducir la energía de graves que llega a los intérpretes. Su eficacia depende de una configuración cuidadosa y de la verificación mediante mediciones, ya que cualquier error en la separación, el delay o la polaridad puede degradar el patrón direccional y empeorar el resultado sonoro.

Esta imagen es un diagrama de dos subwoofers con sus respectivas separaciones entre centros.