Brunch Electronik completa una cuarta edición de ensueño con 65.000 asistentes
La cuarta edición del formato festival de Brunch Electronik reunió a 65.000 personas en el Parc del Fòrum, con mejoras en el espacio, un cartel variado y un cierre de The Blaze que puso la guinda.
Este artículo se ha redactado con asistencia de inteligencia artificial y ha sido revisado por la redacción antes de su publicación.
Una cuarta edición que consolida la apuesta festivalera de Brunch
Brunch Electronik volvió a reunir a 65.000 asistentes en el Parc del Fòrum de Barcelona con una cuarta edición que, tras haber consolidado su formato, se presentó como la más madura y completa de las celebradas hasta la fecha. El público volvió a encontrar la esencia de la marca en cada rincón del recinto.
La organización corrigió detalles del año anterior con una nueva distribución del escenario Iconik, más baños, más puntos de agua potable y más servicios y personal destinado a la atención de los asistentes. El sonido se cuidó especialmente, aunque algunos espectadores lo percibieron algo bajo para las dimensiones del espacio.
El viernes dejó claro que la cita acoge a clubbers de distintas tendencias. Massano mostró su nuevo sonido en Harmonik, Mau P firmó un set casi perfecto en Groovik y Jeff Mills volvió a exhibir su oficio en Iconik. La noche continuó en las after-parties de La Terrazza e INPUT, ambas en Poble Espanyol y con ambientes muy diferenciados.
El sábado arrancó en Harmonik con los sonidos house más melódicos de Jamiie y continuó con el B2B de Amémé y LP Giobbi, que mezclaron texturas afro con el característico piano de la productora. En Iconik, Deborah de Luca sostuvo un extended set de techno contundente, mientras que 999999999 imprimió acidez y energía a la pista.
Euphorik vivió un atardecer de trance con el live de Acid Arab, aunque la tarde también dio para pasarse por Groovik y ver a Max Dean. Rhythmik, por su parte, fue el escenario elegido por Chaos in the CBD, que conectó con el público a través de un house indie, underground y con destellos disco. La jornada cerró en Harmonik con Âme DJ B2B Trikk y CamelPhat, que esta vez miró hacia la vertiente melódica.
El domingo se concentró en Groovik. Los italianos Mind Against calentaron el ambiente con su sonido heredero de la escena Afterlife y The Blaze asumió el cierre con un DJ set de dos horas. La primera parte resultó más contemplativa, pero pronto viraron hacia un house divertido que provocó la euforia al sonar sus grandes éxitos.
La ola de calor que azotó Barcelona encontró respuesta en nebulizadores y amplias zonas de sombra, además de puntos de hidratación que repartieron 90.000 litros de agua. Junto a la Fundación Music For All, el festival dispuso recursos para personas con discapacidad auditiva, visual y motriz, con espacios adaptados y préstamo de ayudas técnicas. La marca cuenta con licencia para seguir celebrando el evento hasta 2028.