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Lanzamiento

Álvaro de Luna cambia el kintsugi por azulejos: su tercer disco llega el 30 de octubre

El artista sevillano publica Azulejos, su tercer álbum de estudio en solitario, el próximo 30 de octubre. Un proyecto nacido de una vajilla antigua que su madre le regaló y que convierte la cerámica en metáfora de la fragilidad.

Redacción Industria Musical Pro 4 min de lectura

Este artículo se ha redactado con asistencia de inteligencia artificial y ha sido revisado por la redacción antes de su publicación. Cómo usamos la IA.

Álvaro de Luna cambia el kintsugi por azulejos: su tercer disco llega el 30 de octubre

Álvaro de Luna ya tiene fecha para su regreso. El músico sevillano pondrá en circulación Azulejos el próximo 30 de octubre, su tercer trabajo de estudio en solitario y, según él mismo lo presenta, uno de los proyectos que más ha sentido en toda su carrera. El disco llega con una idea sencilla en apariencia y muy cargada de fondo: tomar un objeto de uso diario, el azulejo, y convertirlo en el hilo conductor de una etapa nueva.

El origen: una vajilla en casa

Para entender de dónde sale este álbum hay que situarse en Sevilla. Tal y como contó el propio artista en una conversación con la revista Vanidad, el título apareció durante una visita a su ciudad en compañía de su familia. Fue su madre quien le entregó una vajilla antigua, y ese gesto, en principio sin mayor trascendencia, acabó activando una idea mucho más amplia.

La cerámica lleva acompañándole desde niño: está en las paredes de las casas, en las calles y en las fachadas de su tierra. De pronto encontró ahí una imagen capaz de sostener aquello que llevaba tiempo queriendo explicar. El resultado es un conjunto de canciones que funcionan como las piezas de un mosaico y que, puestas una al lado de otra, recomponen distintos tramos de su biografía.

“El azulejo reviste, embellece, parece fuerte, pero en realidad es frágil” — Álvaro de Luna

Esa comparación va más allá de lo estético. Habla de las apariencias y del trecho que a veces separa la imagen que proyectamos hacia fuera de lo que de verdad ocurre por dentro. La loza aguanta la mirada de quien pasa, cumple su función decorativa y resiste, aunque su naturaleza sea quebradiza.

De Kintsugi a Azulejos

El proyecto no siempre se llamó así. En un primer momento el autor barajó el nombre de Kintsugi, la técnica japonesa que consiste en recomponer piezas de cerámica rotas empleando oro para resaltar las fracturas en lugar de esconderlas. Con todo, según relató a Vanidad, conforme avanzaba la escritura sintió la necesidad de buscar algo más pegada a su propia identidad. El azulejo se impuso porque hablaba su idioma y porque conectaba de forma directa con sus raíces.

El rojo, otra vez protagonista

En lo visual hay un color que persigue a Álvaro de Luna desde hace tiempo y que en esta nueva era vuelve a mandar. Se trata del rojo, una elección que no es casual. En una entrevista con LOS40, el intérprete explicó que esa tonalidad es la preferida de su madre y que para él resume dos ideas centrales: el amor y la pasión.

“Yo siento que soy eso, amor y pasión” — Álvaro de Luna

Así, la estética de Azulejos enlaza con una identidad visual que ya asomaba en UNO, su entrega anterior. La novedad es que ese universo salta ahora al soporte físico: habrá una edición especial en vinilo gatefold teñida de rojo e irá acompañada por un cuadernillo con imágenes del artista y del trabajo de grabación que no se habían publicado hasta la fecha.

Una parada antes de volver al estudio

El álbum no nace de un momento cualquiera. Sus últimas entrevistas han dejado entrever una temporada en la que necesitó frenar y volver a formularse la pregunta de fondo, esa que casi nadie se hace en mitad del ruido: por qué hace música. Por el camino ha hablado abiertamente de ansiedad y de una época personal delicada que acabó dejando huella en la manera en que están escritas las canciones.

Con todo ello, el mensaje que el sevillano coloca en el centro de este trabajo es una reivindicación: la de dejar de fingir que uno es irrompible y aceptar que también hay algo hermoso en aquello que nos vuelve vulnerables. Azulejos se publica el 30 de octubre.

  • Tercer álbum de estudio en solitario de Álvaro de Luna.
  • Fecha de publicación: 30 de octubre.
  • Título inicial del proyecto: Kintsugi, descartado en favor de Azulejos.
  • Edición especial en vinilo gatefold rojo con libreto de fotografías inéditas del artista y de la grabación.
  • El rojo enlaza con la identidad visual ya presente en UNO, su trabajo anterior.