Alex Warren recorre el mundo con DiGiCo en FOH y monitores
Alex Warren cierra la etapa norteamericana de su gira mundial con dos consolas DiGiCo: la Quantum338 de James Butera en FOH y la Quantum7 de Rob Brazinski en monitores, con el hit 'Ordinary' como gran reclamo.
Este artículo se ha redactado con asistencia de inteligencia artificial y ha sido revisado por la redacción antes de su publicación.
Alex Warren ha completado la etapa norteamericana de su gira mundial 'Finding Family on the Road', un tour de seis meses que arrancó en Europa y que ahora prosigue por Asia y Oceanía. El artista, que en 2025 publicó el sencillo 'Ordinary', superó los mil millones de reproducciones en su primer año y se ha consolidado como una de las grandes revelaciones pop del momento.
Para llevar su directo a los grandes recintos, la producción ha recurrido a dos consolas DiGiCo: una Quantum338 en front of house y una Quantum7 en monitores, suministradas por Clair Global. James Butera es el ingeniero de FOH, mientras que Rob Brazinski se ocupa de las mezclas de escenario.
James Butera y la Quantum338
Butera, que también ejerce como ingeniero para Halsey, presume de una larga relación con la marca. En su historial figuran modelos como la SD7 y la clásica SD8 de tapa dorada, y asegura que ha manejado todas las superficies de DiGiCo excepto la Q852.
El despliegue técnico de este tour ha crecido notablemente en los últimos meses. El otoño pasado la configuración se limitaba a un único SD-Rack y una Orange Box con tarjetas MADI; ahora se suman una segunda Orange Box para 64 canales de Dante, un SD-Rack adicional y una SD-Mini para las entradas y salidas del escenario B. Butera también tuvo que añadir un segundo loop frontal para agilizar la conexión de equipos externos, y ha llegado al límite de los puertos locales MADI, analógicos y AES, además de ocupar las dos ranuras DMI.
““Me encanta la Q338. Es mi distribución física favorita aparte de la Q852, y me encantan sus pantallas. Creo que me quedan dos salidas de DSP libres.”” — James Butera
Butera confirma que se apoya intensamente en el procesamiento de la Quantum338. Usa los plugins integrados Mustard y Spice Rack, y mantiene ocho efectos internos como respaldo de los efectos externos. 'La base de la mezcla en la capa de entrada está toda dentro de la consola', remarca.
Rob Brazinski y la Quantum7
En monitores, Rob Brazinski barajó inicialmente llevarse una Quantum5, pero terminó decantándose por la Quantum7 para contar con más controles y capacidad de proceso. El ingeniero, que trabaja con artistas como Kane Brown o Russell Dickerson, explica que el concierto de Alex Warren ha crecido muchísimo desde agosto del año pasado: 'Hemos añadido tres nuevos miembros de banda y dos técnicos de backline; ha explotado muy rápido. Pero la Quantum7 lo ha manejado súper bien'.
““La Quantum7 ha sido genial; ha sido realmente sólida. Tener los bancos de faders extra y los medidores adicionales viene muy bien para mantener el ojo en lo que pasa durante el directo.”” — Rob Brazinski
En cuanto a la logística de monitores, Brazinski envía 16 mezclas dedicadas a 20 transmisores. La banda está formada por seis músicos (batería, bajo, dos guitarras, teclados y chelo), dos coristas y el propio Alex Warren, lo que supone unas 40 entradas. Sumando talkbacks, comunicaciones, vídeo y playback, el total ronda entre 95 y 96 entradas, con unos 16 canales libres en el loop Optocore.
El ingeniero de monitores es un declarado enemigo de los plugins externos. 'Soy notoriamente anti-plugin, como otro punto de fallo y otra cosa difícil de licenciar y meter en las fechas de vuelo', explica. Por eso trabaja casi por completo dentro de la consola: todas las entradas de los músicos llevan Mustard y utiliza gran parte de las funciones de la mesa, con un equipamiento externo mínimo: una cadena de voz, un bus de banda y algunas reverbs.
Comunicación y macros
El puesto de monitores de esta gira maneja 32 canales de talkback, incluidos los de intercom. 'Eso suele ser territorio del ingeniero de monitores, pero a veces es demasiado para gestionarlo solo', admite Brazinski. Su solución pasa por una cuidada programación de la consola: el coordinador de radiofrecuencia y el técnico de monitores escuchan una segunda mezcla de solo en un transmisor de cue separado. Además, un conmutador de pie GPI silencia los talkbacks hacia él cuando hay demasiado ruido, mientras su técnico sigue escuchando y puede avisarle si algo es relevante.
Los técnicos de backline también han integrado los macros de la DiGiCo mediante OSC para comunicarse con los músicos o con otros miembros del equipo. Brazinski calcula que ha invertido unas 150 horas en el archivo de Alex Warren, sobre todo en programar macros y snapshots, pero asegura que una vez terminado, el sistema funciona solo.
““Puedo hacer menos de operadora y centrarme más en la mezcla. Es bastante programación, pero una vez hecho, funciona y es increíble.”” — Rob Brazinski
Butera, por su parte, valora el soporte que recibe de DiGiCo. 'El soporte es una locura, entre Chip, Julian, Matt y el resto del equipo. Puedes mandar un mensaje o llamar a cualquier hora, de día o de noche, y alguien responde enseguida', relata. También subraya la presencia de personal de DiGiCo en los grandes festivales, un detalle que, en su opinión, demuestra el interés de la compañía por ofrecer no solo buenos productos, sino también un gran servicio.
Consulta las próximas fechas de la gira de Alex Warren